Investigadores de la UNRC trabajan en sensores para alimentos transgénicos

Docentes del grupo de Sistemas Organizados del Departamento de Química de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de Río Cuarto llevan a cabo un proyecto financiado por la Comunidad Europea para el desarrollo de técnicas de detección de transgénicos.

Investigadores de la Universidad Nacional de Río Cuarto integran un equipo conformado por 41 especialistas en el tema pertenecientes a 10 instituciones de educación superior de España, Brasil, Francia, Portugal y Argentina.

En diálogo con la Radio Pública Patricia Molina,  doctora, docente e investigadora, integrante del Grupo de Sistemas Organizados del Departamento de Química de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNRC explicó en qué consisten estos sensores para la detección de alimentos y semillas modificadas genéticamente.

Molina indicó que la preocupación surgió por parte de asociaciones de consumidores en Europa. “La investigación toma relevancia porque es conocido que en las últimas décadas la biotecnología ha revolucionado la agricultura debido a que se han introducido organismos genéticamente modificados en los cultivos. Esto permite que los cultivos resistan herbicidas o el ataque de insectos. El problema es que en la Comunidad Europea hay una creciente preocupación ya que allí las asociaciones de consumidores están presionando a los estados para que éstos comiencen a regularizar el uso de transgénicos en alimentos”.

La preocupación se debe a que no hay un estudio contundente acerca de cómo afectan los transgénicos en la salud humana. “Este proyecto surge en el marco de que en Argentina y Brasil casi el 90% de los cultivos son transgénicos, entonces, urge la necesidad de desarrollar técnicas de detección económicas y fáciles. La idea es desarrollar genosensores, es decir sensores que puedan detectar genes, o inmunesensores que puedan detectar la proteína que expresan esos genes. Y el en futuro podamos realizar una trasferencia tecnológica en el diseño de un sensor que sea practico” explicó la investigadora de la UNRC.

Además, destacó que “el tema de los transgénicos es complejo, uno no puede opinar solamente desde el punto de vista científico, sino que lo debe mirar desde un punto de vista holístico porque las consecuencias que trae el uso de transgénicos son consecuencias culturales, sociales, económicas, de salud” dijo Molina.

Por último, llamó a la reflexión de que “cuando comenzaron los transgénicos, se pensó que iba a ser para generar mayor producción de alimentos para palear el hambre, después de 20 años esto no ha pasado. Tenemos que reflexionar que realmente lo que está ocurriendo quizás no sea que se necesite producir mayor cantidad de alimentos sino que se necita que se distribuya mejor”.

Author: LainaRivero